Doble Placer

Hola a todos de nuevo
He de disculparme por mis largas ausencias, pero tengo un buen pretexto. El trabajo
Estoy casi por entregar una pequeña película que me tiene muy ocupada, ya la compartiré con todos vosotros.
Hoy voy a contarles un servicio muy especial (como todos los servicios que tengo y si no son especiales, ya me encargo yo de ello)
Recibo a varias parejas con gusto, hombres que le proponen a mujeres un encuentro conmigo, no sé si son sus esposas, sus novias, sus amigas o quizá otra compañera, cuando tengo estos encuentros, preparo con mucho cuidado la sesión para que perdure en sus recuerdos y en los míos.
Está vez me ha llamado un caballero para poder compartir sesión con otro, sorprendida, le dije que no hacía ese tipo de servicios, a lo que me contestó que eligiera el hombre que nos acompañaría, me dijo que en realidad el servicio que quería era que yo estuviera con dos hombres y que el no quería servicio alguno de mi compañero, nunca había visto una relación sexual con una mujer y dos hombres y esa era la fantasía que me pedía. Me pareció correcto y seguro yo fuera quien escogiera a mi compañero, no faltan los tontos que te llaman y te dicen vienen los dos a hacerte disfrutar y demás tonterías, no hago esos servicios como comenté arriba, pero que este señor, me dejara escoger mi acompañante me parecía más transparente.
Quedamos en un apartamento por horas para seguridad sobre todo mía y él acepto sin problemas.
Llegando al apartamento, me esperaba este caballero con una botella de cava, dos besos y un abrazo de seguridad, él lo único que quiere es ver a una mujer con dos hombres, no desea nada más.
Nos sentamos tranquilamente a esperar a nuestro compañero (un amigo profesional del sector) y comenzamos a hablar de las cosas triviales del primer encuentro.
Le pregunto de donde viene esa fantasía, es la primera vez que en la ciudad donde resido me piden un servicio de ese tipo.
Siempre lo he imaginado, me contesta, hace unos años me daba vergüenza proponerlo a mi pareja, a pesar de ella siempre insistir en mis fantasía, no sé por que hacemos tan difíciles las cuestiones del sexo; en ese momento llega mi compañero, entra y se saludan naturalmente, relleno la copa de mi cliente y le doy la suya a mi compañero, brindamos con alegría los tres, presiento que estamos conectando, lo cual me da paz y tranquilidad saber que no he de tener que dirigir la situación si no que será un trabajo en equipo y que no sucederá nada raro.
Sinceramente es una situación excitante para mi, pocas veces en mi vida he tenido estos encuentros, y repetir me agrada, los anteriores han sido llenas de placer, complicidad y responsabilidad por parte de los tres, para mi, son experiencias que hemos de buscar para nuestro cuerpo y nuestra mente.
Ya con una botella de cava vacía, con las risas y los roces, veo buen rollo y comienzo a quitarme la ropa poco a poco, les pido me ayuden con la cremallera y desatar las medias de los ligueros a lo cual se niegan ya que dicen se ve muy bonito el liguero con sus medias y a lo que respondo que si quieren me quite el tanga he de quitarme primero el liguero (apunten señores) nos reímos mucho y me dicen que no hace falta todavía, que vamos a jugar un rato más.
Decido ponerme en medio de ellos ya que manifestaron su miedo de rozarse y que no querían interactuar entre ellos. Esa imagen clásica de pie de estar entre dos hombres que se puede ver en las películas, esa era exactamente la escena ue estaba viviendo, podia sentir un par de manos en el culo y otro par en mis senos, yo solo podía tocar el pecho de mi compañero de enfrente, y por eso mi compañero de atrás aprovechaba para tocarme todo lo que quisiera, deslizar sus dos manos sobre todo mi cuerpo, incluyendo mi coño que lo tocaba sobre el encaje del tanga.
Comencé a sentir como empezaba Luis mi cliente, a desatar suavemente los ligueros y yo le ayude con mis pies a deslizar las medias, las cuales lancé a no sé que lugar de la habitación, Jorge me desato el sujetador rápidamente y lo colocó sobre la cama, suavamente lo bese, mientras tocaba con la punta de los dedos mis pezones, Luis me quito el tanga para poder tocarme con más libertad, tocar la cadera, y poder introducir sus dedos poco a poco dentro de mi, se había bajado el pantalón y rozaba su pene entre mis nalgas, estaba claro que el quería penetrarme por detrás, Jorge bajó hasta mi pubis, lo comenzó a besar.

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