Fourier y la Ley de Atracción Personal

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En una serie de textos publicados entre 1808 y 1837 elabora una crítica radical de la civilización mercantil.En El Nuevo Mundo Amoroso, propone extensamente su programa de juegos sociales, eróticos y estéticos. A la industrialización deshumanizadora, a la especialización en el trabajo, al liberalismo, al patriarcado y a la familia basada ne la monogamia, Fourier opone la creación de comunidades organizadas según los principios de la libertad sexual, el cooperativismo integral, la variedad del trabajo, la liberación de la mujer y el disfrute festivo.

Fourier encuentra en la abundancia natural de las pasiones humanas la base de una nueva racionalidad opuesta a la de su época sobre la que construir la felicidad y la emancipación colectiva. Amante hasta la exageración de listas y clasificaciones, estudió pormenorizadamente las pasiones que mueven las voluntades, las acciones y pensamientos y propuso un modelo de asociación según la Ley de Atracción Pasional. Manifestó haber descubierto una ley que rige el movimiento universal y las pasiones de la humanidad, que sería al orden social lo que la ley de Newton al mundo natural.Según Fourier hay doce pasiones fundamentales; en primer lugar las cinco sensitivas, los cinco sentidos,las cuatro afectivas o cardinales:la amistad, la ambición, el amor y la pasión por la familia; y por último las distributivas cabalista o pasión de disidencia, que puede canalizar hacia fines socialmente útiles las discordias naturales entre los hombres; el mariposeo o el gusto natural por cambiar e ir de una cosa a otra, para rebatir el tedio y la monotonía consustanciales al régimen doméstico e industrial; y la coincidente, o sea la necesidad de gozar a la vez de una pasión de los sentidos y otra del alma, que promueve las relaciones humanas y la asociación conforme a gustos, instintos y deseos. No es fácil, pero una vez desbrozados, aparece un proyecto que revela una imaginación, una radicalidad y una pertinencia extrema, que corona al dese como gobernador de la sociedad en el trabajo y el ocio, desdibujando los límites entre ambos y replanteando la cuestión de lo público, lo privado y lo íntimo. Su apuesta es política, económica-coproductiva y urbanística. El dispositivo que va a ser posible un mundo de cohesión social no represiva tiene necesariamente una configuración espacial: el Falansterio, también (Torbellino o Tribusterio):una máquina de comunicación de cuerpos y de contagio hacia lo placentero del que prescribe al detalle los espacios,las dimensiones y el funcionamiento de sus comunidades agrupadas en series pasionales.
Continuará…

*Ferré Rosa, Una economía amorosa:a la transformación social por la atracción pasional, Arquitectura y Sexualidad, CCCB, 2017

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