Cine para adultos, ¿Erika Lust es nuestra mejor opción cómo mujeres?

Desde muy joven he sentido curiosidad por el sexo en todas sus manifestaciones. Y una de esas fue la pornografía. Recuerdo la adrenalina que suponía mirarlo, si a los hombres les daba este subidón, imagínate a mi como mujer! Sentía me saltaba los límites, a parte descubrí que el cine para adultos es como hipnotizante, no puedes dejar de mirar y excitarte.

Amigas mías casadas, en esa época ( 15 años atrás) hablaban muy mal de este cine, incluso se sentían bastante ofendidas de descubrir que sus maridos miraran pornografía, me parecía ilógico y hasta gracioso. ¿Qué daño podría hacerles? ¿ No era qué quizá les ofendiera, qué buscarán más y diversas prácticas sexuales? ¿ O también quizá el sentirse excluidas, de ese momento en el qué pensaban, sólo ellas podían ser invitadas?

La pornografía desde sus inicios, en primera fue dirigida y producida por hombres y actuada, en los personajes principales, por mujeres. Desde ahí ya podemos ver una jerarquía de género, que se ve claramente en las producciones de antaño. Películas, evidentemente irreales, de gente que representa el 5% de la sociedad en general, es decir, los estereotipos de la pornografía, son eso, las mujeres reales y los hombres reales no son así. Las prácticas sexuales también resultan inverosímiles; posiciones acrobáticas en grandes mansiones, así como mujeres que basan su vida en felaciones y sexo anal. Todo era irreal y por supuesto los espectadores ( y las pocas espectadoras) se cansaron de eso.

Se habló incluso de violencia hacia las mujeres en la pornografía tradicional, las mujeres se veían tratadas como meras máquinas para el sexo, dispuestas a cualquier práctica en el momento que el hombre lo solicitara, lo cual no está alejado de la realidad, pero también supuso una incursión moral, para poder censurar la pornografía, desde una visión cercana a la Edad Media, atacando la pornografía como violencia hacia las mujeres, lo cual es excesivo y una clara apuesta por la censura de este cine, desde la moralidad y los prejuicios a la sexualidad y sus manifestaciones,  pero eso es un tema aparte.

¿Si las mujeres estaban tan conmocionadas por la representación que hacía la pornografía de su sexualidad, qué iban a hacer al respecto? Censurarla?

Por fortuna, desde la vertiente más progresista, no fue así, nació una nueva generación de directoras ( casi todas ex actrices de cine X) Para empezar a dar aire fresco a este cine y poder continuar de una manera más sana y real, con la pornografía que no es nada más que cine para adultos, entretenimiento, los adultos también tenemos derecho a un cine donde podamos ver reflejada nuestra sexualidad y como debe de ser la sexualidad, gozar con y de ella.

Pero bueno, como todo hay diversidad y han nacido grandes productoras dirigidas por mujeres con producciones excelentes en las que todo el mundo puede disfrutar y la versión más light de este mal llamado pornografía para mujeres también nació.

Erika Lust se convirtió en este estandarte, grandes producciones intentando salir de los estereotipos basándose en ellos, hace un par de años, se vendió como ese porno para mujeres, otra vez fracasando por la insistencia en los estereotipos.

Diversidad, es la palabra, os dejaré con una actriz y directora, que tiene un discurso más cerca de la realidad inmediata, fresca, sincera e interesante

Amarna Miller

http://www.amarnamiller.com/

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